El riego de las tierras de labranza es el sustento de la producción agrícola. La estabilidad de las instalaciones de conservación del agua, como los canales de riego, las acequias y los embalses, repercute directamente en la eficacia del riego y el rendimiento de los cultivos. Los sistemas de riego tradicionales suelen basarse en canales de tierra o revestimientos de ladrillo y piedra, que son propensos al colapso, las fugas y la erosión. Estos problemas incrementan los costes de mantenimiento y comprometen la eficacia del riego. Por el contrario, las tablestacas de plástico ofrecen ventajas de ligereza, durabilidad, ecología y rentabilidad, lo que las convierte en el nuevo material preferido para construir infraestructuras de riego agrícola. Proporcionan una base sólida para un riego agrícola eficaz.
Las tablestacas de plástico-acero se fabrican mediante moldeo por extrusión simple utilizando materiales compuestos ecológicos reforzados con polímeros. Combinan la resistencia a la corrosión del plástico con la alta resistencia del acero, ofreciendo una construcción ligera y una fácil instalación sin necesidad de equipos de construcción pesados, lo que las hace adaptables a la compleja topografía de las tierras de cultivo. Sus propiedades de sellado superiores evitan eficazmente las fugas de agua de riego, mejorando la utilización de los recursos hídricos. Resistentes a los ácidos, los álcalis y el envejecimiento, soportan los entornos húmedos de las tierras de cultivo con una vida útil superior a 50 años, lo que reduce significativamente los costes de mantenimiento a largo plazo. Al no contener sustancias nocivas, evitan la contaminación del suelo y del agua de riego, lo que se ajusta a las necesidades de desarrollo de la agricultura ecológica.
En los proyectos de irrigación agrícola, las tablestacas de plástico encuentran amplias aplicaciones, principalmente como revestimiento de canales de irrigación, revestimiento de zanjas de desviación de agua, protección de taludes para embalses y refuerzo de cimientos para estaciones de bombeo de irrigación. La aplicación sigue unas pautas simplificadas: El despeje del terreno antes de la construcción y un trazado preciso garantizan la alineación de los pilotes con la infraestructura de riego. Durante la construcción se utilizan equipos ligeros para hincar los pilotes y garantizar la alineación vertical y la seguridad de las conexiones, evitando fugas. Tras la construcción, el relleno y el refuerzo sencillos permiten el uso inmediato. La eficacia de la construcción supera con creces los métodos tradicionales de revestimiento de ladrillo y piedra, lo que acorta significativamente los plazos del proyecto y minimiza las interrupciones de la producción agrícola.