Como infraestructura básica para el control de inundaciones, el drenaje y la gestión de recursos hídricos, la seguridad de los diques es crucial para los medios de subsistencia de la población y el desarrollo regional. Con el tiempo, los terraplenes son susceptibles a la erosión provocada por el flujo de agua y la filtración de aguas subterráneas, lo que provoca problemas como la reducción de la impermeabilidad y la formación de tuberías, que pueden dar lugar a roturas en casos graves. Los materiales de refuerzo tradicionales adolecen de inconvenientes como una escasa resistencia a la corrosión y una construcción engorrosa, lo que dificulta el cumplimiento de los requisitos de protección modernos. Por ello, las tablestacas de plástico y acero se han convertido en el material especializado preferido para la prevención de filtraciones en terraplenes, el refuerzo y el control de tuberías.
Las tablestacas de plástico-acero, fabricadas con materiales compuestos de polímeros ecológicos de alta resistencia y conformadas mediante un proceso de extrusión especializado, están diseñadas específicamente para aplicaciones de presas hidráulicas. Su principal ventaja reside en su excepcional resistencia a la corrosión, que elimina la necesidad de tratamientos anticorrosión adicionales. Soportan el servicio a largo plazo en entornos hostiles como ríos, lagos y mares, y resuelven los problemas habituales de oxidación, envejecimiento y deterioro asociados a las tablestacas tradicionales. Con una vida útil superior a 50 años, ofrecen “una inversión única con beneficios a largo plazo”.”
Para el control de filtraciones y el refuerzo, las tablestacas de plástico y acero forman muros protectores sin juntas mediante un enclavamiento estructural único, bloqueando eficazmente las filtraciones y mejorando la estabilidad del terraplén. La instalación es cómoda y no requiere maquinaria pesada, lo que reduce los costes totales del proyecto en 20%-30% comparación con los materiales tradicionales. Cuando se trata de canalizaciones, el hincado de estas tablestacas en la capa impermeable de los cimientos crea una barrera contra el agua y el suelo, deteniendo la progresión de las canalizaciones en su origen. En situaciones de emergencia, pueden desplegarse rápidamente para controlar los daños.